La experiencia de colaborar en un libro con un autor de la talla de J. M. Coetzee es, sin duda, un viaje lleno de emociones intensas y desafíos creativos. La historia comienza de una forma inesperada, en un momento tan cotidiano como la compra de repollitos de Bruselas. Mientras aguardaba el cambio, el autor recibió el primer texto de Coetzee, un relato conmovedor sobre la violencia ejercida contra los bosquimanos en Sudáfrica. La lectura de este archivo en su celular marcó el inicio de una travesía literaria que lo llevaría a explorar no solo la narrativa, sino también sus propios límites creativos, en un contexto que, a primera vista, parecía abrumador.
La mezcla de entusiasmo y ansiedad se hizo presente de inmediato. El autor se sintió como si estuviera a punto de lanzarse desde un avión en paracaídas, enfrentando la incertidumbre de lo desconocido. Sin embargo, a diferencia de un salto en paracaídas, esta experiencia era un sueño largamente acariciado: "Un mal salvaje", un libro que había querido escribir durante años, se convertiría en una realidad que lo llevaría a compartir páginas con uno de los narradores más influyentes de los últimos cincuenta años. Tras unos momentos de nerviosismo, decidió que la única opción era concentrarse y comenzar el trabajo.
Para comprender la magnitud de esta colaboración, es fundamental retroceder a 2014, cuando Coetzee visitó Buenos Aires para inaugurar la cátedra Literaturas del Sur en la Universidad de San Martín (UNSAM). La noticia de su llegada causó una gran expectativa entre sus seguidores y admiradores. Desde antes de recibir el Nobel, sus obras habían dejado una huella profunda en la literatura, ocupando un lugar destacado en la biblioteca del autor. La decisión de inscribirse en el seminario no solo se basaba en el deseo de conocer al escritor, sino que también representaba una oportunidad para sumergirse en un universo literario fascinante.
Durante las clases, el autor tuvo la oportunidad de escuchar a otros escritores y académicos provenientes de África y Australia, convocados por Coetzee. La lectura de obras de autores como Patrick White y Nadine Gordimer reveló conexiones inesperadas entre Australia, Sudáfrica y Argentina. Estas similitudes se centraban en experiencias compartidas, donde la relación ambivalente con sus territorios internos emergía como un tema recurrente. El Outback, el Karoo y la Patagonia, percibidos como espacios de maravilla y peligro, revelaban historias de conquista y violencia hacia los pueblos originarios.
La exploración de estas temáticas condujo a una mayor conciencia sobre la identidad nacional y las tensiones con las metrópolis, aspectos que resonaban en los relatos de estas ex colonias. Así, el autor comenzó a reconocer el sentido de pertenencia al hemisferio sur, donde experiencias similares de vida y cultura se entrelazaban. La percepción de estaciones invertidas y celebraciones estacionales que compartían un simbolismo hacia el Norte enriqueció su comprensión del entorno literario que lo rodeaba.
Además, esta búsqueda de paralelismos lo llevó a revivir recuerdos de su infancia en la estancia patagónica de sus abuelos, donde los paisajes y las historias familiares se conectaban con las narrativas de Coetzee. A medida que se sumergía en el proceso de escritura, el autor comenzó a entrelazar sus experiencias personales con las temáticas universales abordadas por su colega, creando un diálogo literario que trascendía fronteras. Al final, el desafío de escribir junto a un Nobel se convirtió en una oportunidad invaluable para explorar no solo la literatura, sino también la complejidad de la identidad y el legado cultural compartido.
Así, el viaje de escritura se transformó en un proceso profundamente enriquecedor, donde cada palabra escrita resultaba en una reflexión sobre la vida, la literatura y las interacciones humanas. La colaboración se convirtió en un espacio de aprendizaje constante, donde el autor encontró su voz, y junto a Coetzee, logró dar vida a una obra que trasciende el tiempo y el espacio, dejando una huella en el panorama literario contemporáneo.



