En los últimos cinco años, las solicitudes de información sobre el testamento solidario en España han experimentado un notable incremento del 584%, pasando de 1.282 a 8.766. Este aumento significativo se refleja en el último Informe Anual 'Testamentos con Impacto', elaborado por la plataforma HazTestamentoSolidario.org, que agrupa a 28 organizaciones no gubernamentales. El informe destaca que esta tendencia no solo indica un mayor interés por parte de la población, sino que también confirma la consolidación de esta práctica como una vía efectiva de colaboración social, cada vez más presente en las conversaciones y decisiones de los ciudadanos.
El impacto financiero de los testamentos solidarios es igualmente relevante. En 2025, las organizaciones que forman parte de la plataforma recibieron cerca de 49 millones de euros a través de estos testamentos. Esta cifra permitirá la implementación y expansión de diversos proyectos en áreas críticas como la salud, la investigación científica, la infancia, la ayuda humanitaria, la defensa de los derechos humanos, la asistencia a personas refugiadas, la protección del medio ambiente y el bienestar animal. Así, el testamento solidario se convierte no solo en un legado personal, sino en un recurso fundamental para el desarrollo de iniciativas que buscan mejorar la vida de quienes más lo necesitan.
El perfil de quienes optan por este tipo de testamento revela interesantes datos demográficos. Del total de testamentos solidarios recibidos en 2025, un 66% pertenecen a mujeres, en su mayoría solteras y viudas, provenientes de comunidades como Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Andalucía y País Vasco. La edad más frecuente para realizar un testamento solidario se encuentra entre los 60 y 69 años, seguida por el grupo de 50 a 59 años. Esto indica que la decisión de dejar un legado solidario es cada vez más considerada por las personas en etapas avanzadas de la vida, quienes buscan asegurar que sus bienes contribuyan a causas significativas.
En términos geográficos, las comunidades que más testamentos solidarios han aportado son Cataluña, con 80, seguida por Comunidad Valenciana (48), Madrid (45), Andalucía (40) y País Vasco (38). A nivel provincial, las cifras destacan en Barcelona, Madrid, Valencia, Girona y Guipúzcoa. Este patrón sugiere que el testamento solidario está ganando terreno en diversas regiones del país, lo que puede estar relacionado con una mayor concientización sobre la importancia de la solidaridad y la responsabilidad social.
El informe también señala que, en los últimos cinco años, el número de testamentos solidarios ha crecido un 46%. Este crecimiento indica que la opción de legar bienes a organizaciones sin fines de lucro ha dejado de ser un acto aislado para convertirse en una decisión reflexionada y planificada por más personas. Esto representa un cambio cultural significativo, donde cada vez más individuos consideran esta acción como parte integral de su planificación personal y familiar.
Leyre Ayastuy, portavoz de la plataforma, enfatiza que el aumento en la popularidad del testamento solidario refleja un cambio en la percepción social. “Muchos, al conocer esta opción y enfrentar situaciones de soledad o falta de familiares cercanos, se preguntan qué sucederá con sus bienes. Convertir esos bienes en mejoras para la sociedad es un acto de vida”, explica Ayastuy. Este tipo de testamento se está transformando en una forma de enfrentar la soledad y dejar un legado que trasciende las fronteras de la familia, impactando positivamente en la comunidad.
El auge del testamento solidario también se puede atribuir a cambios sociodemográficos en España, como la diversificación de las estructuras familiares y el aumento de hogares unipersonales. Con una población cada vez más fragmentada y con un mayor número de personas que viven solas, la necesidad de encontrar formas de conexión y legado se vuelve crucial. La plataforma HazTestamentoSolidario.org subraya que este fenómeno no solo es una cuestión de intención, sino una decisión concreta que se está incorporando en la vida de muchas personas, independientemente de sus relaciones familiares. Así, el testamento solidario se presenta como una herramienta poderosa para la construcción de un futuro más solidario y comprometido con el bienestar colectivo.



