El Rey Felipe VI ha rendido homenaje al escritor mexicano Gonzalo Celorio, galardonado con el Premio Cervantes 2025, durante un almuerzo celebrado el 22 de abril en el Palacio Real. El evento, que reúne a destacados representantes del ámbito cultural, sirve como preámbulo a la ceremonia oficial de entrega del premio, que se llevará a cabo el próximo 23 de abril en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá. En su discurso, el monarca destacó la importancia de la literatura como un medio fundamental para la libertad y la democracia, enfatizando que "la literatura es una gran escuela de libertad".

Durante su intervención, Felipe VI subrayó el papel crucial de la lectura en la construcción de una sociedad democrática. Afirmó que la habilidad de leer y comprender textos es esencial tanto a nivel colectivo como individual, ya que contribuye a la realización de una vida ética y moral, así como al pleno ejercicio de los derechos ciudadanos. Este reconocimiento a la literatura como un vehículo de libertad se entrelaza con la visión que Celorio promueve sobre el valor de la educación y su impacto en la formación de ciudadanos críticos.

El Rey también hizo hincapié en la labor de Celorio en la creación de un pensamiento más matizado y riguroso, señalando que el conocimiento, aunque imperfecto, debe ser una búsqueda conjunta, recordando una célebre cita del poeta Antonio Machado: "¿Tu verdad? No, la verdad. Y ven conmigo a buscarla". Esta reflexión resuena en un contexto donde la educación y la literatura son herramientas indispensables para desmantelar prejuicios y fomentar un entendimiento más profundo del mundo.

El acto no solo celebró al autor mexicano, sino que también sirvió para recordar a los intelectuales españoles que, durante el exilio tras la Guerra Civil y el franquismo, encontraron refugio en México. Estos exiliados son una presencia constante en la obra de Celorio, quien ha dedicado su carrera a reconocer y valorar su contribución a la cultura mexicana. En este sentido, el Rey mencionó la gratitud que Celorio expresa hacia esos maestros que, a pesar de la distancia y el desarraigo, continuaron sintiendo su conexión con España.

Felipe VI también elogió la dedicación de Celorio a la lengua española, resaltando su versatilidad en diversas facetas, desde narrador hasta académico y ensayista. La lengua española, que abarca desde América del Norte hasta la Patagonia, y del Mediterráneo al Pacífico, cuenta con más de 630 millones de hablantes y se presenta como un vasto espacio de oportunidades para la creación y el conocimiento. El Rey describió este fenómeno como un "gran espejo de nuestra lengua", que refleja una diversidad que enriquece a todos los que la hablan.

Además, el monarca recordó a Jorge Luis Borges, en el 40° aniversario de su fallecimiento en Ginebra, haciendo alusión al homenaje que Celorio le rinde en su libro de memorias, "Ese montón de espejos rotos". Esta referencia a Borges, uno de los más grandes exponentes de la literatura en español, resuena con la relevancia de la obra de Celorio y su compromiso con la lengua y la cultura. El homenaje a Celorio, por tanto, se erige no solo como un reconocimiento a su trayectoria, sino también como una celebración del legado literario que une a los hispanohablantes en un mismo espacio cultural.