Ubicada en el sureste de Texas, El Paso ha sido históricamente percibida como una extensión del estado, aunque su ubicación la aleja de las raíces originales de Texas. Esta ciudad, con un huso horario distinto al del resto del estado, se encuentra más cerca de la vibrante Ciudad de México que de la lejana Washington, D.C. Con un legado cultural rico, El Paso es un punto de encuentro de diversas identidades que reflejan la compleja historia estadounidense.
La periodista Jazmine Ulloa, en su obra "El Paso", presenta un análisis profundo de la ciudad, resaltando su importancia no solo para Texas, sino para toda la experiencia de vida en Estados Unidos. Ulloa describe a El Paso como un crisol donde conviven influencias españolas, indígenas, anglosajonas y de otras culturas, convirtiéndola en un símbolo de diversidad. La autora declara que la ciudad palpita con una vitalidad única, donde se entrelazan las historias de sus habitantes, desde aquellos en la frontera hasta los que buscan su lugar en el mundo.
El relato de Ulloa se enriquece con su propia experiencia, habiendo regresado a El Paso para cubrir la trágica masacre en un Walmart en 2019. El crimen, impulsado por el odio racial, reveló la fragilidad de la convivencia en una ciudad marcada por su diversidad. A través de la historia de cinco familias, Ulloa revive momentos significativos y personajes olvidados, explorando el legado de una comunidad que ha enfrentado desafíos y ha florecido a pesar de ellos. La historia de los Chew, una familia china con profundas raíces en la ciudad, es un ejemplo de cómo El Paso ha sido un hogar para inmigrantes de diversas culturas a lo largo de los años.



