En una reciente sesión, diputados de la Asamblea Nacional de Francia han denunciado la existencia de "fallos sistémicos" que facilitaron el robo de joyas valoradas en 100 millones de dólares del Museo del Louvre en octubre del año pasado. La información fue presentada por los integrantes de la comisión investigadora, que han intensificado la presión sobre la directora del museo, Laurence des Cars, a quien acusan de negligencia en su gestión al frente del emblemático centro cultural.
El origen de las críticas hacia la administración del Louvre se encuentra en una serie de deficiencias operativas que han sido identificadas por la comisión, compuesta mayoritariamente por diputados de la oposición. Desde diciembre, esta comisión lleva a cabo una exhaustiva investigación sobre las causas que permitieron el robo. Alexandre Portier, diputado del partido Los Republicanos, afirmó que el Louvre ha devenido en "un Estado dentro del Estado", un término que en Francia describe instituciones que actúan con una autonomía excesiva y que escapan al control de las autoridades.
La situación ha llevado al ministerio de Cultura, dirigido por Rachida Dati, a iniciar una auditoría interna. Además, el Senado ha comenzado a realizar audiencias independientes que complementan la investigación parlamentaria. La polémica también ha girado en torno a la permanencia de Laurence des Cars en su cargo, quien, tras el robo, presentó su renuncia, la cual fue rechazada por el presidente Emmanuel Macron. La comisión parlamentaria tiene previsto interrogar tanto a des Cars como a Dati la próxima semana, en busca de establecer responsabilidades en este incidente que ha conmocionado a la opinión pública.



