El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) ha incorporado a su oferta cultural una obra interactiva de inteligencia artificial llamada Unsupervised, creada por el artista digital Refik Anadol. Esta instalación ha reavivado el debate sobre el impacto de la tecnología en el arte y las implicaciones sobre la autoría creativa.
Desde su inauguración en 2022, Unsupervised ha generado opiniones encontradas entre críticos, artistas y el público en general. La pieza utiliza una base de datos de más de 138.000 obras que forman parte de la colección del MoMA, permitiendo que un algoritmo produzca continuas abstracciones visuales. Estas obras evocan estilos de reconocidos artistas como Van Gogh, Monet y de Kooning, lo que invita a reflexionar sobre la esencia del arte en la era digital.
El interés que ha suscitado Unsupervised es notable, con estadísticas que indican que los visitantes se detienen frente a la instalación durante aproximadamente 38 minutos, muy superior al promedio de 27 segundos en otras exhibiciones. Esta respuesta ha llevado a Anadol a ser considerado una figura destacada tanto en el ámbito tecnológico como en el artístico, aunque no todos comparten su visión optimista. Críticos como Jerry Saltz han cuestionado el valor artístico de estas obras, sugiriendo que muchas producciones de IA carecen de innovación y son meramente genéricas.



