Recientemente, se ha hecho un notable descubrimiento en el mundo del arte: 35 grabados raros de Rembrandt, que habían permanecido olvidados durante casi un siglo en una caja fuerte de una familia, han generado gran revuelo en el ámbito del arte neerlandés.
Las obras, que no se habían exhibido al público en décadas, serán presentadas por primera vez en una exposición exclusiva en el Stedelijk Museum Zutphen, ubicado en los Países Bajos. Este hallazgo fue reportado por medios especializados en arte, lo que ha aumentado el interés por estas piezas tan significativas.
Charlotte Meyer, quien vive en los Países Bajos, es heredera de la colección que fue adquirida por su abuelo a inicios del siglo XX. Durante la pandemia de 2020, decidió consultar a expertos del Museo Casa de Rembrandt en Ámsterdam para evaluar los grabados. Los especialistas quedaron impresionados por el estado de conservación y la calidad de las estampas, que habían sido guardadas en condiciones óptimas. Este descubrimiento no solo resalta la importancia de las colecciones familiares, sino que también subraya la posibilidad de encontrar obras de gran relevancia en entornos privados, como han enfatizado los curadores del sector.



