La edición 2026 del Cosquín Rock, uno de los festivales más emblemáticos del verano argentino, sorprendió a los asistentes con una propuesta innovadora de Fernet Branca. La marca elevó su presencia en el evento con una monumental instalación conocida como el Paraíso Fernetista, que se erigió en el predio de Santa María de Punilla, en Córdoba, convirtiendo la experiencia del festival en algo aún más memorable.

Con la participación de más de 90 mil personas provenientes de 23 provincias y países vecinos, la instalación de más de 12 metros de altura y 30 metros de ancho se convirtió en un elemento central del paisaje del festival. Representando al águila y al mundo Branca, símbolos icónicos de la marca, esta estructura no solo fue un atractivo visual, sino que sirvió como punto de encuentro para los asistentes, fortaleciendo la conexión entre la música y el ritual del fernet, y celebrando más de dos décadas de historia junto a Cosquín Rock.

Además de su imponente presencia física, Fernet Branca ofreció una experiencia completa a través de diversas activaciones que acompañaron cada jornada del festival. Desde la personalización de remeras hasta la posibilidad de hacerse tatuajes temporales, cada propuesta buscó involucrar a los asistentes en el ADN de la marca. Destacó también 'El Ritual', un desafío que promovió el sentido de comunidad y la conexión con la tradición cordobesa, reafirmando el papel del fernet como parte esencial de la cultura del festival.

Por otro lado, la música y el ritual se extendieron más allá del escenario principal, con la inclusión del Branca Press, un espacio donde los artistas pudieron interactuar con el público, acercando aún más la esencia de la marca a los fans del festival. Así, el Paraíso Fernetista se consolidó como un epicentro que une no solo a la marca y el público, sino también a la rica identidad cultural que caracteriza a este evento.