Nueva York se posiciona como uno de los destinos más deseados a nivel global. Con sus icónicos edificios, museos, espacios verdes como Central Park, y una oferta gastronómica de primer nivel, la ciudad atrae a millones de turistas cada año. Sin embargo, existen momentos del año donde los costos de pasajes y hospedaje son considerablemente más accesibles, lo que permite disfrutar de la Gran Manzana sin afectar drásticamente el bolsillo.
De acuerdo a un análisis del metabuscador turístico Turismocity, septiembre es uno de los meses más recomendables para visitar Nueva York. Durante este período, las temperaturas son agradables y la ocupación hotelera se mantiene en niveles moderados, lo que facilita el acceso a atracciones como Broadway y el puente de Brooklyn, sin las aglomeraciones típicas de la temporada alta de verano.
Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre también ofrecen condiciones climáticas ideales para disfrutar de actividades al aire libre, como pasear por Central Park o disfrutar de un musical. Por otro lado, los meses de enero, febrero y noviembre se destacan por una baja demanda, lo que se traduce en tarifas más económicas en vuelos y alojamiento. Para maximizar el ahorro, se sugiere evitar viajar durante períodos de vacaciones escolares o festividades destacadas, utilizando herramientas como agencias de viajes y comparadores online para monitorear las fluctuaciones de precios y encontrar las mejores ofertas disponibles.



