La reciente biografía de 778 páginas sobre Borís Nemtsov, un político ruso cuya figura es poco reconocida a nivel internacional, plantea una interrogante fundamental: ¿qué tipo de escenario global tendríamos hoy si el liberal demócrata Nemtsov, y no Vladímir Putin, hubiera asumido el liderazgo tras Borís Yeltsin? Esta obra, escrita por el experimentado periodista ruso Mijaíl Fishman, invita a reflexionar sobre el futuro de Rusia en un contexto donde la democracia liberal podría haber florecido en lugar de ser desplazada por el autoritarismo que caracteriza al régimen actual. En un análisis profundo, Fishman pone sobre la mesa cuestiones como la posible continuidad de la democracia en el país, así como la influencia de la nostalgia soviética y el neoimperialismo que han marcado el rumbo de la nación en las últimas décadas.

Fishman se adentra en la vida de Nemtsov, a quien describe como la representación de una Rusia democrática y libre que comenzó a vislumbrarse a principios de los años noventa. El autor se pregunta si, de haberse concretado el ascenso de Nemtsov al poder, la actual guerra en Ucrania, que ha costado cientos de miles de vidas y desplazado a millones de civiles, habría tenido lugar. En este sentido, la narrativa de la biografía no solo se limita a relatar la vida del político, sino que también trata de ofrecer respuestas a los dilemas contemporáneos de Rusia y su lugar en el mundo.

Borís Nemtsov, un hombre carismático y atractivo, con formación en física, se interesó por la política a finales de los años ochenta, impulsado en parte por el activismo de su madre en protestas antinucleares tras el desastre de Chernóbil. Su rápido ascenso en la política rusa comenzó a consolidarse en 1991, cuando fue nombrado gobernador de Nizhni Nóvgorod a la edad de 32 años. Durante su gestión, implementó reformas significativas que incluyeron la privatización de granjas colectivas, la promoción de la libertad de prensa y el fomento de la construcción de infraestructura, lo que llevó a un notable desarrollo en la región.

Con el tiempo, Nemtsov se convirtió en uno de los principales viceprimeros ministros durante el mandato de Yeltsin y parecía ser el candidato ideal para sucederlo. En una muestra de confianza, Yeltsin le entregó una fotografía de ambos con la inscripción "Secreto: te paso la posta", evidenciando las expectativas puestas en él. Sin embargo, su trayectoria se vio abruptamente interrumpida por la crisis financiera de 1998, que devastó la economía rusa y sumió al país en el caos. La incapacidad del Estado para recaudar impuestos y la caída de los precios del petróleo llevaron a un default, lo que generó una profunda desilusión en la población que había alimentado esperanzas durante los primeros años de la década.

Frente a este panorama de crisis, Yeltsin decidió cambiar de rumbo y buscar un sucesor que no estuviera asociado a los fracasos de las reformas de los años noventa. Así fue como Vladímir Putin, un exagente de la KGB y burócrata relativamente desconocido, emergió como una figura de consenso en un momento de desesperanza. Cuando fue nombrado primer ministro, apenas uno de cada cuatro rusos sabía quién era, lo que facilitó la proyección de expectativas sobre su persona. A medida que la situación del país se deterioraba, las condiciones que alejaron a Nemtsov del poder también favorecieron la ascensión de Putin, quien pronto consolidó su influencia y comenzó a establecer un régimen autoritario.

La biografía de Nemtsov, más allá de relatar su vida y carrera, se convierte en una reflexión profunda sobre lo que pudo haber sido Rusia y lo que es hoy. La obra de Fishman no solo reivindica la figura de un político que soñó con una Rusia libre y democrática, sino que también invita a la reflexión sobre las decisiones que han moldeado el destino de una nación y las repercusiones que estas han tenido en el escenario internacional. En un mundo donde el autoritarismo resurge, el legado de Nemtsov se presenta como un recordatorio de las posibilidades que se perdieron y de las luchas que aún persisten por un futuro democrático en Rusia.