La investigación que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, avanza con nuevos desarrollos que prometen arrojar luz sobre los métodos utilizados para la adquisición de bienes inmuebles. El fiscal federal Gerardo Pollicita se encuentra a cargo de este caso y está preparando una serie de acciones que se llevarán a cabo en los próximos días. El foco de atención está puesto en las propiedades adquiridas por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, en el último año, que incluyen un departamento en la Ciudad de Buenos Aires y una casa en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz.
Un momento crucial en la investigación se dará el miércoles de la próxima semana, cuando la escribana Adriana Mónica Nechevenko comparezca ante el juez Ariel Lijo y el fiscal Pollicita en el complejo judicial de Comodoro Py. Nechevenko es la profesional que certificó la compra del departamento en la calle Miró, en el barrio de Caballito, y su testimonio podría revelar detalles significativos sobre la transacción. El proceso judicial establece que la escribana deberá declarar sin la presencia de sus abogados y está obligada a proporcionar información veraz respecto a la operación.
La venta del departamento, de 199 metros cuadrados, fue realizada por dos jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes vendieron la propiedad en noviembre de 2025 bajo condiciones que incluyen un crédito hipotecario de 200 mil dólares. Esta suma cubre aproximadamente el 87% del valor del inmueble, lo que ha generado interrogantes sobre la capacidad financiera de Adorni y su esposa para realizar dicha compra. La fiscalía está trabajando en la obtención de una tasación del departamento, a fin de establecer su valor real y determinar si la operación se llevó a cabo de manera regular.
Además de la propiedad en Caballito, la investigación también se enfoca en la casa de Indio Cuá. Documentación reciente proveniente del Municipio de Exaltación de la Cruz y la administración del barrio privado indica que esta propiedad estaba registrada a nombre de Juan Ernesto Cosentino, un operador bursátil que hasta el momento no ha sido convocado como testigo. Este hallazgo plantea nuevas dudas sobre la titularidad de la propiedad y su relación con el matrimonio Adorni-Angeletti.
Otro aspecto relevante es que las expensas de la casa figuran a nombre de Bettina Angeletti, lo que añade un nuevo nivel de complejidad al caso. Según la denuncia inicial, los precios de las viviendas en el barrio privado donde se sitúa la propiedad oscilan entre 129.000 y 249.000 dólares, dependiendo de la ubicación y dimensiones del terreno. Sin embargo, aún se están evaluando las posibilidades de que la discrepancia en la documentación se deba a un retraso administrativo en la regularización de la propiedad.
La investigación también incluye la solicitud de informes a la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor para determinar cuántos vehículos poseen Adorni y Angeletti, así como la revisión de sus Declaraciones Juradas Patrimoniales. Estos elementos son fundamentales para comprender la situación financiera de la pareja y cómo lograron adquirir propiedades de alto valor sin desprenderse de otros inmuebles en su posesión, ubicados en Parque Chacabuco y La Plata. Mientras el proceso avanza, se espera que los próximos días brinden claridad sobre la legalidad de estas transacciones y el posible impacto en la carrera política de Adorni.



