Antonio Banderas celebra sus 66 años en una etapa que describe como especialmente plena. El actor divide su tiempo entre Málaga y sus compromisos internacionales, mientras sostiene una relación estable con Nicole Kimpel y continúa al frente de distintos proyectos teatrales y cinematográficos. Entre ellos se destaca el Teatro del Soho CaixaBank, una iniciativa que se convirtió en uno de sus principales orgullos.

En el plano familiar, Banderas mantiene un vínculo cercano con su hija, Stella del Carmen, fruto de su matrimonio con Melanie Griffith. Aunque con el paso del tiempo cada uno siguió su camino, el intérprete continúa muy unido a ambas. En ese contexto, reconoció que uno de sus mayores deseos es convertirse en abuelo, aunque aclaró que no pretende influir en las decisiones de su hija.

“Me veo deseando. Lo que pasa es que no se lo digo a ella porque no quiero influir en las decisiones que toma mi hija. Nunca lo he hecho y nunca lo haré”, afirmó. La declaración refleja el afecto que siente por Stella del Carmen y el cuidado con el que, según sus propias palabras, procura respetar su libertad.

Stella del Carmen construyó en los últimos años su propio camino, lejos de la exposición mediática que acompañó a sus padres. Banderas, por su parte, sostiene que ella debe tomar sus decisiones sin presiones, incluso cuando se trata de una ilusión personal que admite tener cada vez más presente: la llegada de un nieto.