La cantaora jienense Ángeles Toledano se presenta en Nueva York con la tranquilidad de haber forjado su carrera "a fuego lento". En una entrevista previa a su actuación, Toledano, quien ha capturado la atención del público en la última edición de los Premios Goya junto a Alba Molina, compartió su emoción por debutar en la sala Roulette, en el marco de la 25ª edición del Festival Flamenco de Nueva York. Para la artista, este evento tiene un significado especial, ya que no solo visita la ciudad como turista, sino que lo hace llevando su música, lo que la llena de orgullo.
A sus 30 años, Toledano considera su actuación en la Gran Manzana como un hito significativo en su trayectoria, la cual comenzó en su pueblo natal, rodeada de olivos y los ecos de antiguas tradiciones flamencas. Su amor por este arte fue influenciado por su abuelo, Manuel Martínez, quien le enseñó a valorar y comprender los palos del flamenco, convirtiéndose en su "maestro". La cantaora sostiene que gran parte de su formación se debe a su familia y a las enseñanzas de su comunidad, que le permitieron apreciar cada nota y letra de este estilo musical.
Con su primer álbum, titulado 'Sangre sucia', Toledano fusiona géneros flamencos como soleás, bulerías y alegrías, impregnando su música con el "sabor crudo y auténtico" de su tierra. Las letras de su disco abordan temas poco convencionales, brindando una mirada fresca a las experiencias cotidianas y conectando con las nuevas generaciones. Toledano ha logrado resaltar la importancia de Jaén en el mundo del flamenco, un territorio que ha sido eclipsado por otras regiones, reafirmando su presencia en la escena actual. A pesar de su nominación al Latin Grammy por su álbum, la artista se mantiene enfocada en su trabajo diario, convencida de que los premios no alteran la esencia de su dedicación.



